El técnico cierra cada servicio en la puerta, desde el móvil: fotos, tareas hechas, notas y firma del cliente. Las horas se registran solas y la oficina lo tiene al momento, sin papeles ni fotos sueltas por WhatsApp.
El trabajo se cierra antes de irse al siguiente, no esta noche en casa.
Sin señal o con un imprevisto, el parte no se pierde.
Cada servicio cerrado, al momento.